La terapia con abejas en artritis y artrosis ha despertado creciente interés debido a los efectos antiinflamatorios, analgésicos e inmunomoduladores del veneno de abeja (apitoxina). Diversos estudios científicos han demostrado su capacidad para modular la respuesta inflamatoria, reducir el dolor y mejorar la función articular en pacientes con enfermedades articulares crónicas. En este artículo revisamos los principales beneficios de la apitoxina, sus mecanismos de acción y la evidencia científica que respalda su uso en el contexto clínico.
La apiterapia para la artrosis utiliza de forma integral los productos de la colmena —apitoxina, jalea real, propóleo, polen y miel— para reducir el dolor, modular la inflamación, proteger el cartílago y ralentizar la progresión de la enfermedad. Su acción sinérgica la convierte en una alternativa segura y eficaz dentro del tratamiento complementario